Errores comunes al organizar una boda y que rompen la magia
Errores comunes al organizar una boda
Dicen que la perfección no existe, pero cuando te vas a casar la frase que más dirás es: ojalá salga todo perfecto. Quieres que esté todo bien organizado. Que la comida salga bien. Tienes pesadillas en las que te caes llegando al altar. O que el oficiante se olvide de llevar el ritual. Y lo cierto es que al final del día te das cuenta de que otra vez te dejaste llevar por tu perfeccionismo o que hubo cosas en las que no pensaste y hubiesen cambiado todo. Es algo que veo, boda tras boda. Como quiero que estés avisada te he traído una lista de errores comunes al organizar una boda.
Al menos lo que más veo y los que creo que son los que cambian la atmósfera.

1. Errores comunes al organizar una boda: No te centres tanto en el protocolo.
Cuando tengo la reunión con las parejas para empezar a preparar su guion, una pregunta que siempre me hacen es: ¿de qué lado entra la novia? ¿En qué lugar deben sentarse los padrinos? Algo que veo año tras año es que hay demasiada preocupación por el protocolo.
A ver, el protocolo está bien. Siempre es una guía para no perdernos, pero es solo, una brújula no algo obligatoria que deba seguirse. A muchas parejas les preocupa muchísimo las reglas del protocolo sin darse cuenta que realmente, y especialmente, en una boda simbólica, no pasa nada si no las sigues. Es decir, las bodas civiles son mucho más relajadas que las religiosas, en las que todavía el protocolo es una guía casi obligatoria de seguir.
Si en vez de entrar por el lado derecho entras por el izquierdo, no pasa nada. Como si quieres entrar juntos. Si quieres entrar con tu madrina en vez de tu padrino, bienvenido es. De verdad, no te vuelvas loca con esto. Mas que ser uno de los errores comunes al organizar una boda, es una preocupación muy común, que solo te va a quitar energía en otras cosas que sí son importantes.

2. Errores comunes al organizar una boda: Si te casas en verano, por favor, pon sombrillas.
Tengo varios artículos hablando de las bodas en verano y en todos lo aconsejo. Uno de los errores comunes al organizar una boda es no poner sombrillas en las bodas de verano.
Especialmente si te casas en julio o agosto, al mediodía en una zona donde siempre hay sol como Canarias,las sombrillas son súper necesarias. Lo sé, no quedan tan bonitas en las fotos y tal vez pienses que van a romper la atmósfera de la decoración, pero imagínate esta situación.
Tu boda es en julio a las 13:00 en una finca muy bonita al aire libre. En la invitación has puesto que lleguen a las 12:30. Algunos invitados llegarán a esa hora, otros a las 12 y otros a las 13:00. El sol ya empieza a apretar y hará unos 35 grados. La ceremonia empezará a las 13:15 porque te vas a retrasar (siempre se retrasan) y durará hasta las 14:00 más o menos. Esto significa que tendrás a gente durante casi dos horas bajo el sol abrasador, con un calor que supera los 30 grados.
Esos invitados estarán pensando en que acabe la ceremonia lo antes posible y ponerse bajo la sombra. ¿No estarías pensando tú lo mismo? Ese día no se trata de la decoración, se trata de compartirlo con la gente que quieres, ¿no prefieres que esa gente esté tranquila, a gusto y disfrutando, que pensando en irse? Seguro que sí.
Así que por favor, si te casas en verano no cometas uno de estos errores comunes al organizar una boda. ¡Pon sombrillas!

3. Errores comunes al organizar una boda: Que las personas que hablan envíen el discurso al oficiante
En esta lista de errores comunes al organizar una boda tenía que estar los discursos. A todas las parejas les digo que por favor los discursos no pasen de 2 minutos. La mayoría de personas lo cumplen, pero siempre hay alguien que quiere sus minutos de protagonismo e ignora lo que le pedimos.
He oficiado bodas en las que solo el discurso de una persona duraba media hora. De hecho hace meses me encontré a una pareja que casé cuya amiga dio un discurso de 30 minutos, y ella misma me confesó que estaba deseando que terminase. Por mucho que sea tu amiga o un familiar que quieres, media hora de una persona hablando sin parar cansa mucho. Ni si quiera los oficiantes estamos media hora hablando seguido.
Y por otro lado, un discurso largo, retrasa todo el timing. Una boda que tenía que terminar a las 14, por ejemplo, termina a las 14:30-15:00 por lo que todo se retrasa. Esto se arregla haciendo que los invitados que van a hablar envíen el discurso al oficiante. Así éste puede valorar el tiempo estimado que le tomará.

4. Errores comunes al organizar una boda: Si quieres una foto en particular, pídesela al fotógrafo
Recuerdo una boda que tuve hace un año que la novia estaba muy enfadada con el fotógrafo. Ella quería replicar algunas fotos que había visto en Instagram y quería que él sacase fotos de algunas personas en particular. La novia no se lo pidió y claro, el fotógrafo, que es uno de los mejores de la isla, poderes todavía no tiene y esas fotos no salieron.
Por favor, si quieres una foto porque te gusta y la quieres replicar, o hay algún detalle de la decoración que te gustaría tener de recuerdo o quieres una foto de alguien en particular, no cometas el error de no pedirla. Te quitarás muchos dolores de cabeza.

5. Errores comunes al organizar una boda: Obsesionarte con el look y el velo
No hay boda en la que las amigas de la novia estén super preocupadas por colocarle el vestido y el velo a la novia. Es una imagen que se repite mucho. La novia llega al altar se pone frente a su pareja y dos amigas salen corriendo para colocarle el vestido para que salga bien en las fotos.
Lo cierto es que es hay veces que esta preocupación tiene sentido, especialmente si la novia va a estar en la misma posición un buen rato. Si va a estar de pie o sentada, colocarte la cola del vestido y el velo para que se vea bonito, puede marcar la diferencia en la foto. Pero tampoco te obsesiones con eso.
Hay muchas veces que es muy difícil que la cola y el velo se vean bien. Porque tal vez el suelo no es adecuado y hay piedras o arena, o porque hay viento. Especialmente con este último, es muy difícil que todo esté en su sitio. Más de una novia ha tomado la sabia decisión de quitarse el velo para estar más cómoda.
Recuerda que lucir bonita es importante claro que sí, pero más importante aún es estar cómoda.

El arte de dejar pensar en lo que puede salir mal
Después de tantas bodas, he llegado a una conclusión que suele aliviar a mis parejas: los invitados no recordarán si el protocolo se siguió a rajatabla o si el velo estuvo perfectamente alineado con el viento de la tarde. Lo que recordarán, y lo que realmente configura la memoria de un día inolvidable, es la energía que vivieron.
Organizar una boda es, en esencia, diseñar un escenario para que el amor se viva. Por eso, evitar estos errores comunes no trata de alcanzar una perfección fría y rígida, sino de despejar el camino para que la magia fluya. Poner esas sombrillas, limitar los discursos a lo esencial o confiar en tu fotógrafo son decisiones que no solo protegen tu logística, sino que protegen tu felicidad.

