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7 Lecturas originales para una boda civil

7 Lecturas originales para una boda civil

novia leyendo un discurso durante la ceremonia de boda

7 lecturas originales para una boda civil

En nuestra ceremonia leyeron tres personas: una amiga, mi prima y la tía de mi marido. Les dimos total libertad para escribir lo que quisieran, sin marcarles un tema ni decirles qué tenían que contar.

Y creo que precisamente por eso salió tan bien. Cada una habló desde su propia relación con nosotros y ninguna lectura se parecía a la anterior.

La tía de mi marido recordó cómo era él de pequeño y consiguió introducir incluso la temática de nuestra boda, inspirada en El Señor de los Anillos. Mi prima habló de nuestra infancia juntas y de ese sueño de casarnos que compartíamos cuando éramos pequeñas. Mi amiga, en cambio, llenó su lectura de anécdotas y consiguió que todos nos riéramos.

Después de vivirlo, tengo claro que una lectura no tiene que ser perfecta ni sonar como un gran discurso. Lo importante es reconocer en ella a la persona que la ha escrito y sentir que esas palabras solo podrían estar dirigidas a esa pareja.

Por eso he preparado estas lecturas originales para una boda civil. No están pensadas para copiarlas sin más, sino para utilizarlas como una base y llenarlas de recuerdos, nombres, bromas y detalles propios.

1. Una lectura original para una amiga o un amigo

En nuestro caso, la lectura de mi amiga fue una de las más espontáneas. Podía haber preparado algo muy solemne, pero eligió hablar de nosotros tal y como nos conoce, con nuestras historias y nuestras pequeñas rarezas.

Creo que esa es la mejor forma de enfocar una lectura entre amigos. No hace falta intentar explicar qué es el amor. Es mucho más bonito contar cómo has visto crecer la relación desde fuera y recordar algo que haga sonreír a los novios nada más escucharlo.

Cuando me pedisteis que dijera unas palabras, pensé que sería fácil. A ti te conozco desde hace tantos años que historias no me faltaban. El problema era decidir cuáles podía contar hoy delante de toda la familia.

Recuerdo las primeras veces que me hablaste de él. Intentabas hacerlo como si no fuera para tanto, aunque se te notaba perfectamente en la cara que estaba pasando algo importante.

Con el tiempo también fui conociéndolo a él y entendí por qué habías encontrado a alguien con quien querías compartir tus planes, tus dudas y todas esas pequeñas cosas que antes solo me contabas a mí.

Hoy no veo una pareja perfecta. Veo algo mucho mejor: a mi amiga junto a una persona que la conoce de verdad, que la hace reír y que ha decidido seguir eligiéndola incluso en los días menos bonitos.

2. Una lectura para una madre, un padre u otro familiar

Creo que las lecturas de la familia son las más difíciles de escribir. Hay tantos años detrás y tantos recuerdos que es complicado resumirlos en unos minutos sin sentir que te estás dejando algo importante.

A mí me emocionó especialmente escuchar hablar de mi marido de pequeño, porque eran recuerdos que yo no había vivido. Durante unos minutos pude verlo a través de los ojos de alguien que lo conocía desde mucho antes que yo.

Por eso, cuando buscamos lecturas originales para una boda civil destinadas a la familia, incluiría siempre algún detalle de la infancia o de la vida en casa. Es lo que hace que el texto deje de ser genérico y se convierta en algo completamente vuestro.

Cuando eras pequeño, no podía imaginar cómo sería este día ni quién estaría hoy a tu lado. Solo esperaba que, al crecer, encontraras a alguien con quien pudieras sentirte tú mismo.

Hoy sigo viendo en ti muchas cosas de aquel niño: la forma de ilusionarte, tu manera de defender lo que quieres y algunas costumbres que, por mucho que pase el tiempo, sé que nunca van a cambiar.

Y a ti, que llegaste después a nuestra vida, quiero darte las gracias por quererlo como es, por acompañarlo en sus decisiones y por construir junto a él una vida en la que se le ve feliz.

Hoy no siento que pierda a nadie. Siento que nuestra familia crece y que, a partir de ahora, tendremos todavía más motivos para reunirnos y celebrar.

amigo leyendo unas palabras durante una ceremonia de boda
Un familiar comparte unas palabras con los novios durante la ceremonia.

3. Una lectura divertida para hermanos o amigos

Antes de casarme pensaba que todas las lecturas de una boda tenían que ser muy emotivas y hacer llorar a los invitados. Después llegó mi amiga, empezó a contar anécdotas nuestras y consiguió que nos riéramos en mitad de los nervios.

Sinceramente, fue uno de los momentos que más disfruté de la ceremonia.

Una lectura divertida funciona especialmente bien cuando la escribe alguien que conoce a los novios desde hace años y sabe hasta dónde puede llegar. La clave está en bromear con cariño, sin sacar a la luz nada que pueda incomodar a la pareja.

A ti te conozco desde hace suficiente tiempo como para saber que convivir contigo tiene muchísimo mérito. Por eso, antes de nada, quiero felicitar oficialmente a la persona que hoy se casa contigo.

Sé que vuestra relación se basa en el amor, la confianza y en preguntaros cinco veces qué queréis cenar para acabar pidiendo exactamente lo mismo de siempre.

También he descubierto que compartís el talento de perder objetos que están justo delante, discutir sobre quién dejó una luz encendida y decir «haz lo que quieras» cuando claramente no queréis decir eso.

Pero, por encima de todo, he visto cómo esa persona a la que conozco desde hace tantos años ha encontrado a alguien con quien puede reírse incluso cuando el día no sale como esperaba. Y eso, sinceramente, se os da bastante bien.

4. Una lectura de los novios sobre el amor cotidiano

Cuando estás organizando una boda, todo parece girar alrededor de las grandes decisiones: el vestido, el lugar, las flores, la música o la decoración.

Sin embargo, después de casarme, creo que el amor se nota mucho más en las cosas pequeñas. En preguntar si la otra persona ha llegado bien, preparar algo de comer porque sabes que ha tenido un día complicado o sentarte a su lado sin necesidad de hablar.

Si uno de los novios quiere leer durante la ceremonia, yo hablaría precisamente de eso. De la vida real que existe detrás del día de la boda.

Hoy podría hablar de nuestros viajes, de los momentos importantes y de todos los planes que todavía queremos cumplir.

Pero lo que más quiero conservar es nuestra vida de cualquier martes. Las cenas improvisadas, las conversaciones antes de dormir y esas tardes en las que no hacemos nada especial, pero estamos bien porque estamos juntos.

Para mí, amarte también es saber cómo te gusta el café, notar cuándo necesitas estar solo y conseguir hacerte reír cuando pensabas que no te apetecía hablar con nadie.

Eso es lo que quiero seguir eligiendo después de hoy: nuestra forma de cuidarnos cuando no hay invitados, música ni nadie mirando.

novia leyendo un discurso durante la ceremonia de boda
La novia dedica unas palabras a su pareja durante la ceremonia.

5. Unas palabras breves antes del «sí, quiero»

El «sí, quiero» dura apenas unos segundos, pero cuando llega ese momento parece que todo lo que ha pasado durante la ceremonia se queda en silencio.

Si ya han leído varias personas, no creo que los novios necesiten preparar otro discurso largo. Unas palabras sencillas antes de responder pueden resultar incluso más emocionantes.

Entre todas las lecturas originales para una boda civil, esta puede ser una de las más íntimas, porque permite que uno de los novios explique con sus propias palabras qué significa estar allí.

Yo intentaría no prometer cosas imposibles ni buscar una frase demasiado perfecta. Bastaría con explicar qué significa para vosotros dar ese paso.

Dentro de unos segundos voy a decirte que sí, aunque siento que llevo mucho tiempo respondiendo lo mismo cada vez que hemos tomado una decisión juntos.

Te he dicho que sí en cada plan que nos daba miedo, en cada cambio que no sabíamos cómo iba a salir y en todos esos momentos en los que tuvimos que confiar el uno en el otro.

Hoy lo diremos delante de todas las personas que queremos, pero para mí seguirá significando lo mismo: que quiero compartir contigo lo bueno, lo difícil y todo lo que todavía no sabemos que va a pasar.

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6. Una lectura para una pareja que ya lleva muchos años junta

No todas las parejas llegan a la boda al principio de su relación. Algunas ya han vivido mudanzas, trabajos nuevos, viajes, problemas familiares, mascotas, reformas o incluso la llegada de hijos.

En esos casos, hablar como si la vida juntos empezara el día de la boda puede sonar un poco artificial.

La boda no borra todo lo anterior ni abre una historia completamente distinta. Más bien celebra todo lo que la pareja ya ha conseguido construir y la decisión de seguir haciéndolo.

A ti te conozco desde mucho antes de esta ceremonia y de todos los preparativos que nos han traído hasta aquí. Por eso sé que vuestra historia no empieza hoy.

He visto cómo fueron apareciendo en tu vida los planes compartidos, las mudanzas, los viajes y todas esas decisiones en las que dejaste de pensar solamente en ti.

A la otra persona la fui conociendo a través de ti, de la forma en la que hablabas de vuestra vida y de cómo, incluso en los momentos difíciles, seguíais buscando la manera de avanzar juntos.

Hoy no comenzáis desde cero. Hoy celebráis el camino que ya habéis recorrido y os recordáis, delante de todos, que todavía queréis seguir andando juntos.

lecturas originales para una boda civil
Las lecturas pueden convertirse en uno de los momentos más emotivos de una boda civil.

7. Una lectura para cerrar la ceremonia

Después de tantos nervios y tantas palabras bonitas, creo que el final de la ceremonia no necesita una lista interminable de consejos sobre el matrimonio.

Yo elegiría algo breve, cálido y fácil de recordar. Unas palabras que acompañen a los novios justo antes de levantarse, abrazar a su familia y empezar a celebrar.

A una de las dos personas que hoy está aquí la conozco desde hace muchos años. A la otra fui conociéndola poco a poco, primero a través de las historias que me contaban y después en cada momento que hemos compartido.

Y aunque mi relación con cada uno sea diferente, hay algo que se ve con mucha claridad: juntos habéis encontrado una forma de cuidaros, de haceros reír y de acompañaros cuando las cosas se complican.

Ojalá nunca os falten conversaciones sinceras, planes que os ilusionen y la capacidad de escucharos incluso cuando no estéis de acuerdo.

Y, sobre todo, que dentro de muchos años podáis mirar atrás y seguir reconociéndoos en la decisión que habéis tomado hoy.

Cómo personalizar estas lecturas originales para una boda civil

Utilizaría estas lecturas originales para una boda civil como un punto de partida, nunca como un texto cerrado.

Podéis añadir el nombre de una mascota, recordar un viaje que salió fatal, mencionar una frase que los novios repiten constantemente o contar cómo reaccionó uno de ellos después de la primera cita.

También quitaría cualquier frase que no suene natural en boca de la persona que va a leerla. Aunque sea bonita, si esa persona nunca hablaría así, se va a notar.

Antes de la ceremonia merece la pena leer el texto en voz alta. No solo para comprobar cuánto dura, sino para detectar frases demasiado largas o palabras que resulten difíciles de decir con los nervios. En esta guía de Bodas.net sobre cómo preparar un discurso de boda también podéis encontrar ideas para ordenar el texto e incluir recuerdos personales.

Si preferís partir de textos más clásicos o conocidos, también podéis consultar estas tres lecturas para bodas civiles.

Al final, eso es lo que deberían conseguir unas buenas lecturas originales para una boda civil: que los novios escuchen el texto y piensen «esto solo podía haberse escrito para nosotros».

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